En este último año que he vivido, sobrevivido esta situación, me he dado cuenta de muchas cosas. La realidad es que hay diferencias que yo no conocía, que no entendía… y hoy las estoy viviendo en carne propia, chikys.
Es lamentable, es deprimente, es crudo, pero es real.
He aprendido que no todos los que viven esta situación piensan igual ni quieren lo mismo. Hay una gran diferencia entre estar en situación de calle y el vagabundeo como forma de vida.
El vagabundeo, en muchos casos, está conforme, complacido, cómodo en su zona de confort, sin intención ni necesidad de salir adelante. Se adapta, se acostumbra y se resigna.
Y entender esa diferencia ha sido difícil, pero también me ha dado claridad, fuerza y la certeza de que sí quiero algo mejor para mi vida.
Quien está en situación de calle muchas veces no sabe en qué momento terminó ahí. La vida simplemente se le vino encima. Pero está con toda la actitud de salir adelante: trabaja, busca alternativas, pide apoyo, acepta ayuda y hace todo lo posible por retomar una vida digna y productiva.
No se rinde.
No se conforma.
No se acostumbra.
Lucha cada día por recuperar su camino, aun cuando el mundo lo juzga sin conocer su historia.
¡así nomas chukys!
Nadie tiene el derecho de tocarte, sobajarte o hacerte sentir menos, vales mucho. chuky, chikys, amiguis
En mi caso, no importa en qué punto de mi vida terminé aquí.
Lo verdaderamente importante es en qué punto de mi vida voy a salir de aquí,
de esta situación.
ATTE: LA MITCHELL



No hay comentarios.:
Publicar un comentario